ENTONCES....YA NO ESTARÉ SÓLO..!.



“Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenian sus manos, el uno de un lado y el otro del otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol”

Exodo 17:12.



Moisés estaba orando por el pueblo. Levantando sus manos oraba y tan poderosa era la oración de Moíses que todos dependieron de él. Las oraciones de Moisés golpearon fuertemente a los enemigos de Israel. Pero Moisés no estuvo sólo en ese proceso, porque llegó un momento en que sus manos se cansaron y Aaron y Hur se pusieron a su lado para sostenerle las manos.
Hoy no puedo estar sólo en mi proceso de enfrentar al enemigo en oración. Necesito la compañía de otros. Necesito un Aarón y un Hur que se identifiquen conmigo. En ningún conflicto del alma debo estar solo, porque la fuerza, el fervor, la decisión, la devoción, la valentía y la vehemencia pueden venir a través de la companía que otro u otros que se identifiquen en mi proceso.
Hoy debo luchar con el pecado, la parte importante de la lucha debe hacerse sólo en privado con Dios. Pero, sin duda habrá un momento cuando necesitaré la ayuda de otros para que me sostengan las manos.
Moisés levantó su manos en oración sólo, pero pronto se cansó, y entonces sus amigos lo ayudaron. Cuando en cualquier tiempo las manos se me cansen necesitaré a otros que me amen y oren por mi y junto a mi. Si dos de nosotros nos ponemos de acuerdo por algo en la tierra lo que pedimos nos será hecho en los cielos.
Con la ayuda de Aaron y Hur, Moisés logró mantener las manos en alto hasta que se puso el sol. Hoy quiero decirle al Señor que quiero levantar mis manos, tener un Aarón y un Hur para que me ayuden a mantener mis manos en alto en oración hasta que el sol de mi vida se oculte. Cuando el sol de mi existencia se oculte entonces me enfrentaré a un nuevo sol.
El sol de justicia, un nuevo amanecer que me llevará a una eternidad infinita para alabarlo y exaltarlo a Él con todo mi corazón y allí ya no necesitaré un Aarón ni un Hur. Mientras tanto, hoy quiero mantener mis manos en alto hasta que el sol se oculte.


“ Señor. Gracias por tu amor y por la oportunidad que me concedes de poder llegar ante ti en oración para interceder por otros. Como Moisés quiero levantar mis manos ante ti y clamar para que otros tenga la victoria. En el proceso podré cansarme pero tú me proveerás un Aarón y un Hur quienes orarán conmigo y por mi.
Hoy quiero mantener mis manos ante tu presencia en alto y sé que tu Espíritu me sostendrá y me ayudará. Amén."

Aporte de Adulam

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