LA UNCIÓN GUERRERA
LA UNCIÓN GUERRERA
Uno de
los ministerios
más extraordinarios ejercido por Jesucristo es el de ser el Gran Guerrero de Jehová.
Es Cristo por excelencia el
Máximo intercesor del reino de Dios y poderoso comandante del ejército del Dios
viviente.
Su
ministerio
de guerra espiritual contra las huestes de maldad fue prefigurado en el Antiguo
Testamento por los reyes y profetas
valerosos que enfrentaron la maldad bajo la unción del Espíritu Santo.
Vale la
pena recordar
aun Moisés frente a Amalec, a un José frente a jericó, a un David frente a
Goliat y aun Elías frente a Acab y sus falsos profetas de Baal.
Bajo la
acción profética
del Espíritu Santo sobre Israel o sobre
la iglesia, un vivo celo por Jehová ha sido desatado.
Sus
siervos los profetas
se han visto envueltos bajo un manto guerrero que llamaremos la “Unción Guerrera “.
Bajo este
manto
o unción guerrera, ellos enfrentaron imperios y
reinos poderosos. Bajo esa unción guerrera, el valor y el denuedo fueron
multiplicados.
Dios ha
prometido
enviar la misma unción profética que operó sobre Elías en su ministerio (Malaquías 4).
Esta
unción
que operó sobre Elías será la fuerza interior que desatará el Espíritu Santo a
la iglesia para la batalla con las
fuerzas paganas y apóstatas de nuestros días.
Esa
unción guerrera
adiestrará a la iglesia para ser eficaz en los momentos de oración.
Esta
unción guerrera
que vendrá sobre la iglesia como en los días de Elías, nos llevará a desafiar
las tinieblas de nuestra generación. La unción
guerrera levantará creyentes violentos en el espíritu que arrebaten el
reino y corten la cabeza del Goliat espiritual de hoy.
La unción
guerrera tendrá varias características:
·Será el resultado del mover profético
del Espíritu Santo
·Provocará una
renovación
de las relaciones perdidas, tanto en la familia natural como en la iglesia.
·Impartirá un celo
fervoroso
para la restauración del pueblo de Dios y su adoración a Él.
·Dará un valor extraordinario para
enfrentar al diablo.
·Capacitará a la iglesia para reconocer o discernir fácilmente
los enemigos del Señor.
·Convertirá a la iglesia en un organismo
estratega para desbaratar las maquinaciones del enemigo.
·Traerá paralelo a ella una unción
poderosa para obrar milagros y una manifestación gloriosa de la presencia de
Dios.
·Dará a la iglesia una habilidad sobrenatural para usar
sus armas espirituales para deshacer las fortalezas del enemigo.
La unción
guerrera
está involucrada íntimamente con el ministerio del profeta.
Este
ministerio
a semejanza del Ministerio de Elias y Eliseo vendrá a ser levantado plenamente
en la casa de Dios para llevar a cada creyente a ser victorioso contra las
huestes del infierno.
El
profeta
no sólo es el atalaya de Dios “el vigía
de la torre de la Cuidad del Dios vivo”, sino su defensor y guerrero valeroso.
Ese
denuedo y valentía
será ministrando a la iglesia por profetas de Dios que ungidos por el Espíritu
santo conducirán al pueblo cristiano a ser, en verdad un ejército poderoso ante
el cual tiemble Satanás y sus demonios.
ADULAM
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